«Aspiro a encontrar una empresa donde trabaje en un ambiente cómodo y me sienta útil; donde se me reconozca mi trabajo.
Soy una persona que valora mucho más el ambiente laboral que otras cosas como puede ser el salario, horario, etc.»
Asà describÃa mis aspiraciones en el año 2000, cuando realicé mi primera web. TenÃa 21 años y entraba en un terreno desconocido: Internet y el diseño de páginas web. Eran tiempos difÃciles, y ni por asomo podÃa imaginarme que esta profesión pudiera darme todo lo que me ha dado a dÃa de hoy. Esta fue mi primera página web:
Soy de los que piensa que es positivo echar la vista atrás y ver el camino recorrido para valorar la labor realizada. Recuerdo que en aquellas fechas, trabajaba como mozo de almacén cargando una media de 200 cajas de 50 kg diarias con un salario de 120 mil pesetas (720 â¬) por 10 horas de trabajo diarias (8+2 de regalo para la empresa «si o si») que por lo menos me daban para poder pagarme un curso de diseño web con la novedosa herramienta «flash 4».
No tardé mucho en sacar la segunda versión de mi página web. En pleno «subidón creativo» desarrollé una página minimalista usando como interfaz un skin del famoso winamp. Fue un paso más que me permitió empezar a conseguir clientes, entre otras cosas, gracias a su reconocimiento en diversos foros/webs y su publicación en la edición de WebdesignIndex3
Conseguà el puesto en una empresa en la que me sentà útil. Sólo me faltaba que me valoraran mi trabajo. No lo conseguà pues «en la puerta habÃa muchos esperando por el mismo sueldo». Asà que renové mis aspiraciones para conseguir dedicarme al diseño de páginas web como diseñador freelance (independiente). Necesitaba un mejor escaparate, una web que vendiera mis servicios mientras buscaba ese «camino hacia la independencia». Desarrollé en 7 meses (quitándome muchas horas de sueño) la tercera versión de mi web personal. «Web Experience 3.0», la página que me dió la independencia laboral:
Pocos meses después ya estarÃa en casa desarrollando proyectos por cuenta propia como freelance.
Como digo en el tÃtulo de este melancólico artÃculo, algunas veces, los sueños se hacen realidad. Renové mis aspiraciones, también mis sueños, y a dia de hoy me siento muy feliz de poder decir a los 600 (asà llamo a los que me visitais a diario), que desde ahora, dejo de ser un diseñador web independiente para pasar a dirigir un magnÃfico equipo de profesionales a los que he tenido la suerte de formar yo mismo y que sin duda alguna me ayudarán a levantar mi sueño: una nueva empresa de diseño web: XTRARED.
Con la ilusión de que este artÃculo sirva para alentar a esos jóvenes que se han propuesto dedicarse a esta maravillosa profesión, os animo a que no os rindáis, los sueños pueden llegar a cumplirse. Eso sÃ, con mucho sacrificio y el deseo ferviente de lograr las metas que os marquéis.
Bueno amigos, después de un par de meses frenéticos me he merecido un finde en la playa :)… nos vemos el lunes!